Todo en mi grita
Mis manos angustiosas no me dejan respirar
Mi mente tan dispuesta se hizo un trémulo perdido
Las horas más calladas se alzaron en mi contra
Como si nada voy entrando suave sendero
Cayendo en un vacio vástago infinito
Cuando no hay más nada que presagiar
Las arenas se pierden en los mares de mi alma
Una seda luminosa que ondula dentro de ti
Ese suspiro efímero que dejaste tirado en mis ojos
La lluvia del cielo no cae pero me moja
Me va humedeciendo tranquila de nostálgica pasión
Entre mis venas rompieras mis sueños
Ávidos dignos egos replanteados
Para que mentir si ya de mentiras estoy hecho


